Exposiciones

Onde caer Pablo Barreiro Del 12 de noviembre al 1 de enero

Tuve la oportunidad de conocer el trabajo de Pablo Barreiro cuando estaba preparando la selección de artistas para la exposición Veraneantes, una de las muestras generacionales que pudimos hacer en el Museo de Arte Contemporánea de Vigo en la pasada década. Para mí fue todo un descubrimiento poder ver como en un contexto como el gallego, donde la cerámica está tan llena de significados históricos, un artista como Pablo Barreiro la utilizaba para explorar las posibilidades de la escultura contemporánea. Muy pocos han sido los artistas que la han utilizado como material propio de la escultura en Galicia, ya existen es verdad, pocos escultores. Quizá tendríamos que citar como excepción en su uso con éxito, a Xavier Toubes, que supo dar con ella forma a esculturas importantes por su entidad plástica, para el arte en Galicia.

La aproximación a la cerámica de Pablo Barreiro lo lleva a una constante experimentación con sus distintas posibilidades como material, unida esta a un fuerte desarrollo conceptual con el que aborda cada uno de los diferentes proyectos o series de trabajo que ha realizado en los últimos años. Con sus obras intenta de algún modo rescatar formas ya existentes, provenientes de elementos arquitectónicos, escultóricos o decorativos, para a partir de ellas, experimentar en la búsqueda de nuevos significados, explorando las diferentes posibilidades de la materia-forma para la creación de sentido. En esta búsqueda, han sido una constante de su obra las derivaciones propias de la reproducción del objeto. En su trabajo de taller la forma se halla y se multiplica, dando lugar a piezas de elemento único en las que la repetición se da por la incisión o repetición del motivo grabado en el material, o bien a través de piezas compuestas a partir de varios elementos que se posan o se unen formando estructuras que no pierden en ningún momento la franqueza del material, el gusto por las superficies que descubren la naturaleza del yeso o la terracota, como en este caso. En este proceso de creación formal, el error en la fabricación se va incorporando, y la serialidad se aleja de la factura industrial, mostrando la huella, el rastro del propio trabajo manual. Al mismo tiempo, las piezas buscan una relación fuerte con el espacio que habitan. Se apoyan, se asientan, dibujan incluso las paredes, los techos y los suelos, creando imágenes de una geometría apacible y delicada pero en ningún momento decorativa o naif. En la escultura de Barreiro, el material parece estar siempre a punto de caer, a punto de rozarse, poco precavido ante la posible acción de quien observa. La cualidad táctil que proyectan sus obras surge de esa cercanía que provoca el trato que él otorga al material. La escultura vive en el espacio expositivo de la misma manera que vive en el taller; ajena a cualquier tipo de pretensión.

Hace unos años que el artista hizo unas residencias artísticas en Bassano del Grappa en el norte de Italia, donde existe un museo dedicado al escultor Antonio Canova en Possagno. Este museo remodelado en los años cincuenta por el arquitecto Carlo Scarpa, cuenta con espacios pensados especialmente para las obras de Canova. Es uno de los pocos edificios, en los que el arquitecto conocía las obras que lo habitarían antes de proyectar el que sería el espacio museístico. Para este proyecto titulado Onde caer, pensado específicamente para la Galería Nordés, presenta piezas nuevas inspiradas precisamente en la experiencia de la visita a ese museo, con obras que evocan esa arquitectura sincera en la que domina relación entre las esculturas de Canova, los originales y las copias en yeso, con la luz, los azulejos, y la arquitectura. Partiendo del dibujo geométrico de los módulos arquitectónicos de Scarpa, Barreiro dispone en la galería piezas de terracotta, escayola y gres negro, conformando piezas de suelo y de pared. Si Canova realizaba sus esculturas tomando como referencia la estatuaria clásica, Barreiro hace lo propio con la arquitectura de Scarpa, partiendo de lo existente para elaborar lo actual. Como en Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, el cuento de Jorge Luis Borges, la repetición, la copia, la inspiración, compiten a la par con un universo “real” o anterior, haciendo a veces imposible distinguir la referencia del original, poniendo en la percepción todo el énfasis. Así opera la obra de Pablo Barreiro.


Iñaki Martínez Antelo

Noviembre 2020

Con el fin de ofrecer un mejor servicio, nuestra web utiliza cookies Saber más Aceptar